LIMBO

El universo definido por el espacio dentro de la semiesfera formada por un línea horizontal de corte transversal a la altura de los ojos de una persona y el arco que forma la cabeza respecto de la misma, junto al rectángulo que se forma si trazamos una raya vertical sobre su perfil en el punto más elevado, con su altura dada por el radio de la semiesfera, donde la base del mismo es la trayectoria desde esa línea hasta la paralela que dibujan las hojas del libro. Este es el lugar donde lo tangible (nuestra mente) y lo intangible (un relato) conviven en un espacio sin reglas, donde solo el lector puede dictaminar lo que es real de lo que no y lo que está vivo de lo que está muerto. Allí es donde se hacen realidad las historias, cobran vida las palabras y donde se libran las verdaderas batallas literarias.Que comience el viaje hacia el limbo...

jueves, 20 de febrero de 2014

LA MENTE

Que difícil es dibujarse a uno mismo en la arena
y perpetuar esa imagen como una fotografía
cuando el viento y el mar,
emulando nuestra realidad,
nos moldean en infinitas formas
y nos forjan en un sinfín de constelaciones,
moviéndose a nuestro alrededor.
Entonces pisamos el suelo para definirnos
plantando nuestra huella sobre el vasto yermo del destino
e intentamos mediante todos los medios tocar el cielo,
elemento tan primordial como intangible,
que nos cobija bajo un manto de matices y pinceladas.
Miramos con apatía el confinamiento de otras criaturas,
que en su suma dulzura,
nos confieren con crueldad el sarcasmo de las proyecciones y los reflejos,
de lo que la oscura conciencia nos aparta.
La dulce ironía que se conjuga frente a nuestros ojos
no es más que la paradoja del ser humano.
Caminar las mismas calles,
respirar el mismo aire
y no ser más que extras,
en la gran obra maestra de nuestra mente.